jueves, 28 de febrero de 2013

Nieve de un día


Y cambió entero todo convirtiendo la montaña en oro, oro blanco y reluciente. Cada copo que caía relucía con el Sol que asomaba sin dolor. Una fina capa de escarcha empezaba a cubrir mis botas y los copos seguían cayendo aquella dulce mañana. Poco a poco la nieve fue dominando las calles, mientras una taza de chocolate calentaba mis gélidas manos. El vapor de mi taza derritiendo iba los copos que en su interior caían. Sin embargo, el Sol oculto tras las nubes ya no veía y un ensordecedor bramido se acercaba a mis ojos. La taza calló ennegreciendo el suelo y mi cuerpo refugio buscó aquella dulce mañana.
Ahora desde mi ventana vi llegar al viento y al granizo golpeando todo cuanto a su paso habían visto. La nieve hundida por los golpes quedaba, aprehendiendo en su interior canicas congeladas. La mañana tornó álgida aunque las calles continuaban blancas como espejos. Pero con color tan puro fácilmente contrastaban las nubes que de fondo veía cargadas de agua. Tan oscuras como la sombra del árbol que tras mi casa había.
Minutos bastaron para que desde mi ventana solo viera el cielo cayendo en forma de tormenta. Rayos, truenos y una avalancha de agua surgiendo de la nada aquella mañana. Y de pronto un sonido sobrehumano hizo estallar los cristales del fondo del pasillo. Llegué con el pulso agitado y en el suelo todos los cristales derramados. La ventana quedó libre y tras su marco un fuego azul que iluminaba bajo la lluvia con su luz. El árbol había caído partido por un rayo, mientras su fuego se apagaba en el reflejo de mi mirada.


lunes, 7 de enero de 2013

Créetelo


Mañana toca continuar con la rutina de siempre. Fuera las noches en vela y los amaneceres de fantásticos sueños. Tienes que ponerte las pilas, recargar energías y tirar hacia delante. Dejar todo para última hora no fue un buen ejemplo. Debes sacrificarte por las personas que confiaron en ti todo este tiempo. Tú puedes hacer lo que te propongas, sólo necesitas creértelo. Piensa que sólo serán unos meses y después, libre de nuevo. Lo realmente importante, es que taches cada día con una sonrisa en la cara por haber hecho lo que debías, y cuando menos te lo esperes, todo habrá acabado. Esto va a salir bien, yo lo sé, tú lo sabes. Porque no importa lo que ponga un papel, sino saber que eso, lo conseguiste honestamente con tus dolores de cabeza, lápices rotos o bolígrafos gastados.



domingo, 6 de enero de 2013

Llegó el día de hacerse mayor


Aún no me creo que tenga dieciocho años. ¡¡Qué viejo que soy!! Todo fue tan rápido que no me dio tiempo a disfrutar de nada. Qué lejos quedan ya los momentos donde lo más importante era pintar sin salirse de la raya. Hoy todo es tan diferente pero a la vez tan mágico que muchas veces me da que pensar... 
Dicen que a partir de aquí puedo hacer lo que me apetezca sin tener que dar explicaciones. También dicen que la vida cambia completamente, pero yo no quiero que cambie nada. Me siento bien siendo un niño así que, ¿por qué he de cambiar? Todavía quiero impedimentos en mi vida. ¿Qué sentido tendría poder hacer lo que quieres sin obstáculos? Todo sería demasiado fácil. Necesito adrenalina en mi cuerpo. Necesito saltarme las órdenes impuestas, romper las barreras de los imposibles y desafiar al mismísimo demonio. Quizás estoy un poco loco, pero es esa locura la que me da la vida día tras día.


sábado, 5 de enero de 2013

Gracias por ser mi todo


Gracias por volver de la nada y convertirte en mi todo. El 2013 acaba de empezar y ya soy el más feliz de la Tierra. Aún me cuesta pensar que esto sea realidad después de tanto tiempo, pero ahí estás de nuevo. Interpreto que llegó la hora en la que merezco un hueco en ti pues hace mucho que formas parte de mí. Gracias de nuevo por esperar con ansia mi respuesta. Me costó asimilar tu regreso y todo en mí sólo eran temblores y nervios. De la noche a la mañana dejé de ser un alma en pena gracias a tu medicina, y el escenario ya no era un sueño sino mi casa. 
Ven cuando desees, te esperaré para convertir el motor de mi corazón en el músculo que aprovecha tu respiración.


jueves, 3 de enero de 2013

La fórmula de la alegría


Te necesito a ti. Sí, a ti. Tú que estás leyendo esto sin ni siquiera conocerme. Tú eres la causa de todas mis preocupaciones, tú que miras esto una y otra vez. Me dices que todo es muy bonito, pero sabes que no es verdad. Cada día escribía en aquella vieja libreta las penas que padecía para después escribirlas aquí. Todos los días me destruía con cada palabra que ponía y todo por liberar a esta sombra perdida. Pero a partir de este momento, aquí no verás escrita pena alguna. Porque son demasiados meses sumergido en la melancolía. En este fastuoso año necesito recuperar energías y ya tengo la fórmula.
Risas y alegrías.




lunes, 31 de diciembre de 2012

Regálame esta Navidad el pincel de la realidad


Hablar, escribir, perecer.
Eso ya no va conmigo. Gracias a las tijeras del destino se cortó el cable que nos unía. No se puede ignorar al presente, y él ya golpeó con fuerza sobre la mesa. Nada salió como planeamos, pero ésa es la magia de la vida. Por la mañana todo parecía perfecto, por la tarde se desvaneció tal afecto. Saliste corriendo con espanto en tus ojos y ansiedad en el rostro. No fue mi intención pero así sucedió. Aún estás a tiempo de perdonarme y construir de nuevo los muros de la ilusión, pero no esperes más de este inocente corazón. Ahora me toca sonreír a la vida misma que 473 días son demasiado tiempo.



sábado, 22 de diciembre de 2012

El brillo de tu sonrisa


Salta, grita, y estalla con todo lo que guardabas. Vuela atravesando ánimas muertas y por una vez sé tú quién rompa las reglas. Hazlo por ti, por mí, por todos, pero explota de una vez con la fuerza de un volcán irradiando muecas de felicidad. El dolor y la pasión ya no son la razón por la que luchar, ahora tienes cosas más importantes en las que pensar. Olvida el pasado y vive el presento como si no hubiera futuro. Ríete de la vida, e ilumíname el rostro con el brillo de tu sonrisa. Yo también merezco un poco de tu alegría después de caminar tanto tiempo al filo de la hipocondría.

El brillo de tu sonrisa